CARRERA

Todos tenemos muchas maneras de vivir nuestra vida, la que queremos vivir, la que vivimos, la que los demás quieren que vivamos, la que esperamos vivir....
Entre tantas idas y venidas es probable que nos olvidemos de cosas tan importantes como nuestra propia paz interior, lo que realmente nos hace sentir vivos o dejar descansar el pensamiento repetitivo.
Hoy he leído una cosa que me ha parecido fascinante, una psicóloga levanta un vaso de agua delante de varias personas y todo el mundo espera que pregunte si el vaso está medio lleno o medio vacío y sin embargo ella lanza otra pregunta al aire... ¿Cuánto pesa este vaso? La gente empieza a dar cifras de peso aproximadas,,. 200 gramos, 300 gramos y ella entonces explica que el peso del vaso carece de importancia, porque si sostienes el vaso un minuto el peso es uno, si lo sostienes una hora te empezará a doler el brazo y si lo sostienes una semana te será imposible moverte del dolor. La psicóloga explicaba que el peso de un problema es igual; si piensas en él un rato no pasa nada, si piensas un poco mas empieza a doler y si piensas en ellos todo el día acabas paralizado, incapaz de hacer nada. SOLO HAY QUE SOLTAR EL VASO!!
Me ha parecido absolutamente brillante. No digo que no tengamos que hacer caso a los problemas pero realmente a veces le damos demasiadas vueltas a todo. Hay muchas soluciones para cada problema, desde luego muchas veces requieren valor, otras veces requieren tragarse el orgullo, otras tal vez no tengan solución y por tanto seguir dándole vueltas no arreglaría nada.
Ojalá cada día aparezca un nuevo pensamiento, una nueva luz en la cabeza que nos haga avanzar hacia un nuevo aprendizaje para conseguir la máxima felicidad y paz interior.
¿Quien es más feliz el caracol que va a su ritmo o la liebre que va al suyo? Aquel que sepa relativizar el peso de sus problemas será el más feliz.
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